Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI)

El 28 de mayo de 1946, hace 67 años, se creaba el IAPI, como una de las medidas elaboradas por el entonces Teniente Coronel Perón y su equipo, designándose a Miguel Miranda como Director, quien mas tarde seria conocido por la nacionalización ferroviaria.

Este Instituto tenia como objetivos mejorar los términos de intercambio con mejores precios para nuestros productos, así como la ampliación de mercados en vistas a liberarnos de la dependencia que nos generaban las compras de Gran Bretaña y los Estados Unidos, cumpliendo para esto numerosas funciones, como la compra de granos y carnes en el mercado interno para su posterior exportación (utilizando a su vez a la Flota Mercante del Estado), así como productos forestales y mineros en menos escala, diversos servicios financieros, subsidios a determinados productos de consumo masivo, distribución de recursos a diversas reparticiones e industrias, prestamos para el desarrollo industrial, etc.Su intervención mas destacada fue en la exportación agrícola, donde obtuvo el monopolio de la compra – venta de productos agrícolas, desplazando así a las grandes agro exportadoras y apropiándose de esa renta para su distribución por parte del Estado con diversos fines, logrando así una transferencia de recursos del sector agrario hacia el desarrollo del incipiente sector industrial.Con respecto a las importaciones que realizaba, estas se centraron principalmente en metalurgia, productos de construcción, maquinarias y productos textiles.Lamentablemente, la “Revolución Libertadora” termino con este Instituto en el año 1955, fundando esta decisión en los resultados deficitarios de los últimos dos años e ignorando sus múltiples funciones en cuanto al desarrollo industrial o la regulación de precios.
Vale destacar que, por aquellos años, los precios internacionales de los productos agropecuarios habían sufrido un gran descenso como consecuencia de la post guerra, sumándose esto a las sequías sufridas por nuestro país en las cosechas 1949 – 1950 y 1951 – 1952, habiendo reducido esta ultima en un 50% la cosecha de granos. A su vez, las sequías no produjeron solo una merma en los ingresos, sino también un aumento de los egresos, ya que se otorgaron múltiples subsidios para evitar la quiebra de los pequeños chacareros. De esta forma, la coyuntura había generado los resultados negativos que la Dictadura de la “Revolución Libertadora” utilizaría para decretar el cierre de la institución.Como conclusión, creemos que el IAPI fue y podría ser (con sus respectivas adaptaciones y mejoras) una gran herramienta para la regulación del mercado interno, que le permitiría al Estado redirigir los recursos que hoy quedan en manos de unas pocas compañías agro exportadoras hacia el desarrollo de la Nación, promoviendo el desarrollo de actividades industriales e infraestructura y garantizando la estabilidad y el aumento del salario real mediante la regulación del valor de productos de consumo masivo.

A continuación, pueden apreciarse imágenes del libro «La Nación Argentina Justa Libre y Soberana» en las que se resaltan los logros del IAPI y de la nacionalización del comercio exterior en beneficio del conjunto de los argentinos: